Lo que me dejó el año viejo

Desde que tengo uso de razón, cada vez que llega un año nuevo, o se me hace un nudo en la garganta o mis ojos reciben las primeras lágrimas del nuevo ciclo, y estoy seguro que esta vez, no será la excepción, no sé si es por la nostalgia de todo lo que quedó atrás o la alegría de recibir un espacio lleno de retos, travesías y experiencias.

Decidí pasar las primeras horas del 24, alejado de la caótica ciudad, alejado de quienes me rodean, de a quienes amo y algunos que también me aman, y lo hice así porque lo necesitaba, quería hacerlo, ansiaba estar unos kilómetros más allá, bueno en el estado de Morelos. 

No lo puedo negar, me la pasé muy bien, estuve con dos amigos que poco a poco se han ido "colando" para ser parte de mi vida.

Y si volteo a ver, por segundos, este 2023, ¡cómo lloré!, que si por alguna canción, que si por alguna película, una serie que e o una obra de teatro.

Y lo confieso, desafortunadamente no fui estos recintos tanto como hubiera querido, ustedes saben qué tan importante es para mí, pero me enfoque a temas con menos textiles, semanas llenas de colores, a tratar de sanar mi corazón, a y tratar de respirar.

Algunos seres así como aparecieron se fueron, otros que yo esperaba que se quedaran no lo hicieron y puedo decir que varios se quedaron, y sé que se quedarán para siempre, y en esto cuento con mis verdaderos amigos que sé que aunque no los vea tanto como quisiera, en mi corazón están, latiendo para podernos ver más seguido.La vida de muchas vueltas y yo siempre digo que es muy caprichosa,

Me di cuenta que mi familia ahí siempre va a estar, caminando conmigo, tomándome de la mano y siendo cómplice y partícipe de mis (des)aventuras. Creánme que eso lo valoro enormemente, lo agradezco y siempre lo necesitaré.

Tal vez estoy aún un poco nostálgico y pensativo desde la noche de Fin de Año, pero muy emocionado para descubrir qué me  regalará este nuevo 24 en mi vida y no digo ¡sorpréndeme! porque esa es mi chamba. Creo.