Seré muy franco, la cumbia no es un género que me apasione, por su puesto que es un ritmo que he bailado y me se de memoria muchas canciones, pero creo que es un estilo que se disfruta mucho más en las reuniones y como en todo, hay temas bien hechos y otros, (aparentemente) realizados al vapor, como lo hizo Thalía en su más reciente producción discográfica.
Que quede claro, yo no soy hater, ni tampoco fan de la también actriz, pero tengo bases para poder compartir lo que escuché, "afortunadamente" he oído todos los discos de la mexicana, varias de sus canciones me encantan y varias que no soporto, pero lo que hizo en "Todo suena mejor en cumbia", no hay perdón ni de la "Diosa de la Cumbia".
Si bien ya medio sospechaba que podría ocurrir esto y no me falló, desde que hizo el SACRILEGIO, sí, con mayúsculas, y nunca lo dejaré de decir, cuando lanzó la icónica canción de ABBA, "Dancing queen", es una versión desastrosa, para mandársela a tu peor enemigo; a partir de ese momento sentí que su ya sobresaliente mal gusto iba a reproducirse.
El disco posee 9 temas, varios compuestos por la cantante y aunque haya sido en colaboración con grandes autores, el resultado no se ve, no se aprecia, es más pareciera un disco de una más del montón y no de la esposa de los mejores productores musicales.
Recordemos un poco lo más reciente que realizó, su álbum "Thalia’s Mixtape" (2023) que fue un intento rockero fallido, el cual no me disgustó taaaanto, sobresalieron algunas, pero su actual lanzamiento es como quererse subir a un tren que no es el suyo, es más, no se siente como un proyecto artístico, sino como un "tengo que hacerlo para figurar".
Porque seamos francos, a poco (la disquera o la misma intérprete) no pudieron haberle encargado 9 grandes temas a varios compositores, quizás sí, en ritmo cumbia, pero que se percibiera bien hecho, porque honestamente, desde que escuchas el primer track ya quieres que termine, no sólo la canción, sino todo el LP.
De las nueve canciones, la única rescatable es la de Los Ángeles Azules y creo que se escucha diferente a las demás, porque ellos saben hacer este género musical, tienen una gran experiencia y no sólo porque "quiero estar en el barrio".
Es más, tenía mucha curiosidad lo que había hecho Matisse con Thalía, pero enorme decepción la que me llevé, el tema no me atrapó, los sentí cada quien por su lado, en fin, la mexicana embarró a este trío de talentosos a su fango, cual Marimar.
Y ya ni hablar del track que realizó con la homofóbica güera, el cóver de Daniela Romo, "Todo, todo, todo", se ve demasiado forzado, es más ni se disfruta, ni este ni todos lo temas contenidos en el álbum, no están para que te pares a bailar, y creo que ese sería el fin de una producción como estas, ¿no?
Yo sólo espero que este bache pase al ritmo de pop, lo que sabe hacer, y nos demuestre que sigue siendo la misma que nos dio grandes discos como "Arrasando", "Amore mío", "Habítame siempre" y "Primera Fila".

