Lo bueno, lo malo, lo feo (y lo terrible) de Eurovisión 2026

A pesar que ya cumplió 70 años de experiencia, Eurovisión parece que no aprendido mucho, está atravesando una situación muy complicada, llevándose a cabo este 2026 en Austria, ha de ser como bolas de nieve de todos tamaños que les siguen aventando, y ellos, en vez de esquivarlas se dejan "querer" porque al no tener las herramientas para defenderse se dejan enterrar, siguen en su postura y llevándose el arte por las "patas".

Delta Goodrem

Llevo relativamente pocos años siguiendo este certamen, pero sí he tratado de empaparme lo más que puedo, en especial, porque sí me mueve la situación que Israel siga participando sobre todo porque debería de existir un poco de coherencia, algo que actualmente no posee la UER al importarle más un patrocinador (de origen israelí) que la música, que la unión, que al menos, 5 países desertaran, que uno fuera de su "Big Five".

Después de haber tomado la decisión de seguir de cerca Eurovision Song Contest y compartir información a través de EurolatMX, escribo estas líneas justo después de haber visto las dos semifinales y la final para platicarles lo bueno, lo malo, lo peor (y lo terrible) de este show eurovisivo.

Lo bueno, o yo diría, que lo mejor, fue ver brillar a mi favorita de este año, Delta Goodrem, en un desarrollo magistral, superó mis expectativas, ella tiene todo el paquete completo, que el certamen, y al parecer Europa, no lo supieron aprovechar, porque basta ver los 3 minutos que dura "Eclipse" para darse cuenta el nivel de espectáculo que fue, y quedar en un lugar que no se merecía, es de pensarse.

Y no puedo dejar de mencionar a Alexandra Căpitănescu, la representante de Romania, que poco a poco me fue ganando, en todos los sentidos, y al final lo hizo como las grandes, y creo que fue muy merecido, ahí sí, el tercer lugar.

Otro gran detalle fue como abrieron la primera semifinal fue una gozada, la forma de contar una historia tan potente, sensible, me latió; pero aún así, las semifinales no se veían como si hubiera una celebración de 70 años, afortunadamente, la Gran Final sí, el arranque con JJ y el flag parade, además del homenaje de varias de las canciones con una gran lista de participantes fue una joya en el pastel, además de las cuatro ediciones de las clases eurovisivas fueron una joya, muy divertidas.


Lo malo es que sigue concursando Israel, sí, no por el hecho de que esté ahí, si no todo el contexto, del ambiente que genera, se percibió y se sintió cuando votaban por esta nación, el abucheo que "la producción no pudo tapar", y ridículamente siendo uno de los más votados, todos sabemos cómo se está manejando esto y al parecer la UER, no, y sigue queriendo voltear para otro lado.

Y también tengo que decirlo, lo peorcito fue que ganara Bulgaria, no por el país, no por su intérprete, sino porque la canción es HORRIBLE, sí, con mayúsculas, que la puesta en escena haya sido rescatable, con buena dirección y de paso, con buena puntuación, es diferente, pero siento que fue una manera que la UER se redime con el país y no "dejar" que Finlandia (la gran favorita) o Australia, ganara. 

Alexandra Căpitănescu

Lo feo, además, es la actitud tan miserable de la UER, hay que aceptarlo, con decisiones de mantener en número -casi- 1 a su "país favorito"; con criticas hacia la actuación de Noruega por sus movimientos y "enalteciendo los pantalones" de Go-Jo; con prohibiciones de tocar un instrumento a varios cuando se lo permitió a Finlandia; y dejando fuera a Suiza; todo esto si son mayores bolas de nieve que no llegan al azar.

Lo feíto, más bien, diría lo paupérrimo, son las postales, ¿dónde quedó la creatividad?, siento que han sido las peores que he visto, no atraen y son demasiado básicas, que algún diseñador podría hacerlas mil veces mejor.

Lo Terrible, con "T" mayúscula y con negritas, fueron los conductores y lo que hicieron en el escenario, no había una mancuerna orgánica, un dinamismo, y mucho menos carisma, insoportables por donde se viera, en especial de él, que se creía el chistoso cuando en realidad daba pena ajena; deberían de considerar, mejor, tener un host de fijo, ¿alguien dijo Petra Mede?