Los fallos de Eurovisión Junior 2026

A esta alturas ya todos sabemos, o casi todos, que Naré, la representante de Armenia, ganó Eurovisión Junior 2026 con "Booo!", un tema en inglés y en el idioma oficial del país que representa, el cual aborda los miedos infantiles, cómo enfrentarlos y superarlos a través de la imaginación, el juego y la diversión.

Y aunque la canción no me agrade del todo, finalmente se perfecto que no soy su "target", tengo que mencionar que fue un show completamente redondo, propuesta genial, llena de color, energía, ángulos interesantes que venía "pisándole los talones" al favorito de esta edición: el español Lucas Paulano con "Cuore bello (Te quiero, te quiero)", quien quedó en segundo lugar.

Porque seamos francos, algo ahí sucedió, 19 puntos de diferencia fueron suficientes para que la presencia, la voz, el carisma, y el gran tema compuesto por Blas Cantó no "pudiera" conseguir un poco más y llevarse a España el ansiado trofeo, tal como lo hizo María Isabel, por primera y última vez, hace 22 años.

He leído y escuchado mucho que fueron varios efectos especiales, que era una canción para menos visuales y sin tanto uso de "inteligencia artificial", que "menos es más" y  para esto el ejemplo de dos países: dejaron solo al representante de Portugal en el escenario y ¿qué paso?, naaaada; igual a la concursante de Montenegro, con visuales "monos", pero nada más, al menos, creo que ella se divirtió y eso es importante.

También, hay que recordar que es un concurso infantil, que va dirigido, en especial, para los más pequeños, pero también habrá qué preguntarse ¿ellos qué música escuchan habitualmente? ¿pondrían en su setlist alguna de estas 16 canciones? ¿Seguirían -de alguna manera- la carrera por quien ellos "votaron"?

Afortunadamente la mayoría de los temas que vimos -y disfrutamos- tienen ese toque fresco al igual que los conductores de esta año, creo que Gaia Cauchi, Destiny Chukunyere y Keane Cutajar hicieron una buen mancuerna y llevaron el espectáculo por buen camino, sólo que sí el conductor mientras daba los votos finales del público, se me hizo pesado, un tanto frío, ya no lo aguanté.

Y hablando de ellos, el gran acierto fue el opening, la verdad les quedó muy bien, entretenido, cautivador, al igual que el tema que interpretaron con Miriana Conte y Eliza Borg: "Obsessed with (junior) Eurovision".

Siguiendo con los aplausos se los doy a cada uno de los participantes que se la pasaron genial pero más allá de los resultados que aún no me explico, como por ejemplo, ¿por qué quedó Macedonia del Norte en último lugar?; tengo que hacer una mención honorífica a dos concursantes: Beppe, el representante de Malta, qué carisma, qué ángel y qué alegría tenía para poder compartir a través de la pantalla; y Violamarie de San Marino quien llenó de frescura y simpatía el escenario, grandes momentos con una canción muy chicle.

También hay que mencionar que hubo errores garrafales, ya sé que es un programa en vivo y que puede pasar de todo, pero hay algunos casi imperdonables, como en este año: desde un LED en el piso que se convirtió en un cuadro negro toda la gala y lo veíamos constantemente en la mayoría de los shows, hasta los micrófonos de Temu que les fallaron en varias ocasiones, pasando por camarazos, audios raros y tomas del público que no se la estaba pasando "tan bien".

Y, además, subrayar los desaciertos que fueron las somníferas postales, entiendo que querían mostrar "la festa" en 16 ocasiones, que en Malta se la pasan increíble, pero ¿por qué no integrar al participante?, son los segundos de ese país y los convirtieron en pura "paja" y se veía repetitivo. Fue de las peores postales que he visto, incluyendo la de hace dos años.

No me quejo de esta edición de Eurovisión Junior, quedaron tres de mis favoritos en el Top 5, y sí, siento que están dando pasos importantes, tal vez no tan grandes, sólo habrá que seguir trabajando y checar todos esos detalles que empolvan para que un espectáculo de esta magnitud sea perfecto.