Sí, ya sé que esta serie no es, en términos concretos, dramática; sí, ya sé que a lo largo de los años los capítulos están llenos de comedia; sí, también conozco que el fin no es derramar las "de cocodrilo"; pero, me pasó, me sucedió en los últimos capítulos de la temporada 7, la final, aparecieron en mis ojos y no sólo brotaron, se siguieron multiplicándose durante varios minutos.
Confieso que estuvieron muy raros los últimos suspiros de la temporada final de "Young Sheldon", porque esas secuencias me costaron mucho trabajo, pero tengo que aplaudir la forma de llevarlo, desde el guion hasta cada uno de los intérpretes que dejó su huella en esta serie "hija" de La Teoría del Big Bang.
LTBB se convirtió en una de mis sitcoms favoritas, sólo la he visto completa en dos ocasiones y cada vez que llego a toparme con un capítulo, lo disfruto mucho, me gusta el desarrollo, los personajes, el humor, por lo que cuando lanzaron "Young Sheldon", su spin off, en 2017, me encantó la idea, tenía mucha curiosidad al respecto y al verla, confirmó que esta "ramificación" tenía mucha vida, al menos para 7 temporadas y más de 140 capítulos.
A raíz de su estreno en Netflix decidí terminar de ver toda la serie, que concluyó oficialmente hace un año y medio, ya que en su momento no pude checarla completa y sin duda, nos deja conocer los primeros años del "científico loco", las cosas que ha ido construyendo, sus ademanes, sus frases, sus actitudes, sus costumbres, hasta el último episodio, relacionada, con el lugar del sillón en el que toma asiento. ¡Wooow!
Porque quien conoce al protagonista de este programa, sabe de qué pie "cojea", sus peculiaridades, sus aficiones, sus "palabras", su forma de relacionarse; pero quien no sabe de su existencia sólo diré que es un niño prodigio de 9 años, que crece en un hogar conservador en Texas con algunas aficiones como los trenes de juguete, la ciencia y la limpieza, por mencionar sólo algunos. El resto de su familia es mucho- más "común": a la mamá le gusta la iglesia; al papá, la cerveza; a su hermano mayor, el futbol americano; a su hermana gemela, la televisión; y a su abuela, las apuestas.
Cada uno de los personajes posee varias aristas y tengo que recalcar el glorioso cast que se armó, todos están muy bien creados, con un discurso exacto, que posee grandes interpretaciones, pero, sin duda alguna, mis favoritas son quienes con sus palabras, casi siempre para "rematar", hacen que el argumento de la situación se disfrute más: Missy y Connie.
Cabe mencionar que en esta serie, Jim Parsons es el narrador de sus "memorias", es quien le da voz, a toda esta historia llena de varias aristas y "aventuras científicas" realizadas por Iain Armitage.
Un aspecto importante del protagonista es su ateísmo, desde el primer capítulo nos lo deja ver y es constante durante toda la serie, sobre todo teniendo a una madre fiel a sus creencias religiosas y que la pone a dudar, y en la mayoría de las ocasiones, no sabe qué contestar cuando le pregunta acerca de su fe y sobre todo me encantan, sus momentos en la iglesia.
Quienes hemos visto a "Shelly" por años, en versión adulta, muy contadas veces, mostró ese ser sensible que tiene muy por debajo de esa coraza, y en esta versión no es la excepción, las ocasiones que no los dejó percibir fue hermoso, estás tan acostumbrado a sus palabras tan secas, directas, que cuando tiene un mínimo gesto gentil se te humedecen los ojos.
Llegado a este punto, no sé si "Young Sheldon" me gusta más que "The Big Bang Theory" pero se que ambas son productos muy disfrutables que poseen gran virtudes, tanto en ambientación, desarrollo, contenido, actuaciones, que jerarquizarlas pasan a otro nivel, hoy puedo decir que las dos son muy recomendables y hasta quiero volver a verlas otra vez.
Lloré porque el final nos recordó que crecer es un proceso de pérdida, para que el Sheldon adulto pudiera existir, el Sheldon niño tuvo que dejar atrás su hogar, enfrentarse a la tragedia y caminar solo hacia un futuro incierto en California; y ahí estaba yo, frente a la pantalla, secándome las lágrimas mientras los créditos desfilaban y preguntándome, ¿cómo es posible que un personaje con fobia a los gérmenes, tan racional, frío y un poco exasperante, me haya provocado esto?


