No hay fecha que no llegue ni plazo que no cumpla y por fin pudimos disfrutar -en términos generales- el espectáculo "infantil" de Junior Eurovision Song Contest 2025 el cual se llevó a cabo el 13 de diciembre en Teflis, Georgia.
Un show que quiso ser moderno, que soñó ser juvenil y al final, terminó siendo medio confuso y raro por varios momentos, lo que me pone a pensar para qué (y para quién) está hecho este festival ya que no es completamente infantil, ni siquiera siento que lo pretenda, porque al parecer, sólo quiere emocionar a adultos usando a infantes como vehículo y este hecho hay que señalarlo.
Me acuerdo que el año pasado, España (y la RTVE) hizo tan bien su trabajo organizando la emisión que fue un show que se disfrutó de principio a fin, fue adaptado a su verdadero público y eso es muy aplaudible; este año, esa esencia se quedó en el camino y es por eso que les comparto lo que para mí, fue lo bueno, lo malo y lo feo (y lo peor) de Eurovisión Junior 2025.
Lo feo
Los conductores Liza Tsiklauri y David Aladashvili, ni cómo ayudarles, desde los primeros minutos querían ser simpáticos y estaban muy ajenos a todo lo que les rodeaba, parecían que iban a un funeral en vez de un show infantil, es más, la respuesta del público hacia ellos era muy baja, no hubo esa conexión, ni siquiera se percibía con los participantes.
Hubo de repente "camarazos" y las tomas abiertas, al por mayor, que no tenían sentido, cuando el intérprete estaba en algún momento clave de su tema, alejaban la cámara para "no verlos", la dirección de cámaras por "los suelos".
Lo horrible
El flag parade, creo que este momento tan esperado ha sido el peor de los 23 años que ha durado; el simbolismo del árbol está padre pero cómo se llevó a cabo no fue una solución correcta, en pantalla se sintió forzado, cada quien caminaba y hacía lo que quería, habían concursantes que se atropellaron, unos caminaban lento, otros rápido, no fue tan mágico este momento.
Lo bueno
Francia estuvo en mi Top 5 y ganó por cuarta vez en seis años, pero la pregunta aparece, ¿su fórmula está diseñada para el jurado y el público online europeo? Siendo honestos, prefería que triunfara Francia a que lo hiciera Ucrania, la canción era impecable, la puesta en escena exacta, y aunque se percibe repetitiva, la fórmula "funciona" aunque ya la hayamos visto antes.
Los núme,ros frescos como el de España, Albania y Países Bajos se agradecen llenos de movimiento, poder, voz y un espectáculo hecho por y para niños, así tan fácil -y complejo- a la vez.
La participación de Bzikebi con su tema "We don´t sleep" me agradó, si bien el trio de ganadores en el 2008 con su horrible canción no me atraparon en su momento, en esta ocasión me sorprendieron para querer verlos más.
Una mención excepcional tengo que realizarla porque Marianna Klos, la participante de Polonia lo hizo de manera magistral, tenía todo, luz, interpretación, voz, carisma y un tema aunque fue una balada la hizo redonda, aunque los segundos finales siento que fueron desaprovechados.
Lo malo.
El opening se me hizo somnífero, quiso ser simbólico, poético, casi espiritual, pero terminó siendo largo, confuso y poco memorable, creo que en vez de cautivar y emocionar por todo lo que íbamos a tener a lo largo de varios minutos, fue lo contrario. Cuando apareció Andria Putkaradze interpretando su tema cambió la dinámica y logró poner el show en una dirección correcta.
Muchas canciones desgarradoras que si bien, en su mayoría, son muy buenas, y no se diga los intérpretes, la temática es muy desoladora, de tristeza, abandono, y de "corte y rasga", y al final habrá que recordar, si esos shows o temas lo volverían a ver/cantar su público: los niños.
En fin, un show con demasiada adultez para un festival infantil, pero que me hizo llorar, sí, lo acepto, el espectáculo de Gonzalo Pinillos con "Érase una vez" hizo que las de cocodrilo salieran a flote, fue uno de mis momentos favoritos y si hoy lo veo, seguramente pasará igual, tiene una gran magia que muchos no "quisieron" ver.
Ojalá que Francia en el 2026 retome el camino fresco, libre, con variedad y vivaz, y no se siga ahogando con seriedad, baladas y la sombra de ser un "hermano menor" del festival adulto.


