Pillion: Descubriendo tu lado nada "rosa"

(Contiene spoilers)

Llevo días pensando lo que iba a escribir de la película dirigida por Harry Lighton, muy en especial, porque ya la vi en dos ocasiones; la primera, sí, fue por curiosidad y a descubrir la historia "incómoda" que nos iban a presentar; pero la segunda fue para tratar de resolver dudas que me había dejado la primera y a generarme algunas más.

Porque en efecto, "Pillion" es un largometraje, que más allá de hablar acerca de una relación entre dos adultos, de abordar una arista de todo lo que es la Comunidad LGBT, de abordar un poco de lo que viven las personas que practican BDSM; que busca mostrar aquellas relaciones (sexo-afectivas) no convencionales, de las cuales no estamos tan empapados.

Porque seamos francos, las pantallas, inclusive, los escenarios teatrales, nos han mostrado diferentes narrativas en cuestión de pareja, cómo se conocen, en sus acuerdos, en la forma en que viven y se relacionan, pero contadas veces han destapado las vivencias de personajes ligados al mundo BDSM, al mundo kinky y en pleno 2026, ya es necesario.

Una historia que no tiene un final "bonito", ni es de color de rosa, ni posee personajes que ya los hemos visto en algunos filmes varias ocasiones, es un territorio que se sale del molde, que no busca complacer al espectador, al contrario, de alguna manera, lo reta para que no se quede en la "primera capa" y observe con detenimiento a Colin (Harry Melling), un hombre introvertido que queda admirado de Ray (Alexander Skarsgård), un carismático motero que lo "atrapa" como sumiso.

Y una simple pregunta en su primera cita, "¿Qué voy a hacer contigo?", definió, de alguna manera, el hilo negro de su historia, lleno de fuerza, sometimiento y órdenes, porque ante tal cuestionamiento la respuesta fue directa, con incertidumbres y al mismo tiempo, clara, pero también tan abierta que permitió que ellos se empezaran a descubrir.

Y aunque no haya gran comunicación, en cuestión de los límites y los acuerdos, ante nuestros ojos, ya que no observamos más pasos en este sentido; hay varios momentos que se podría entender que todo está claro, que en la mesa se dictaron por cuál rumbo se iría la relación. 

Creo que una de las cartas fuertes de "Pasajero" fue la química que existe entre ambos actores, fue crucial para permitirnos adentrar en su dinámica, en su interacción y en la manera en que se irán conociendo; proyectan esa piel difícil de entender a primera vista, y eso no permite que parpadees un sólo segundo.

Varias escenas fueron mis favoritas, en especial, cuando Colin lo veía, la forma en que lo observaba y sonreía, ante ciertas acciones o situaciones, ese reflejo me proyectaba felicidad, enamoramiento y sí, que estaba pleno en lo que estaba viviendo, independientemente lo que los demás dijeran o pensaran.

Los segundos que disfruté, y táchenme de cursi, pero fueron en el day off, ahí aunque me encantó su interacción, lo que hacen, cómo lo disfrutan y dije "sí podría ser por ahí", también sabía que el camino andado se podía partir en dos, y no me equivoqué, esas miradas impresas cuando se besan, no se repetirían más. 

Por otra parte, la joya es la cena que tienen con los padres, es de lo mejor, porque de alguna manera pone en la mesa lo que está pasando, lo que ellos son, aunque no se diga, no se mencione, y aunque no tenga la aceptación de los demás, en este caso de los progenitores, ellos quieren seguir con su manera de interactuar.

Los padres son unos grandes personajes -me encantaron- que contrastan con la vida que está descubriendo su hijo y más allá, lo que él está conociendo de sí mismo, porque considero que independientemente de la relación que haya tenido con Ray y lo que haya durado, lo importante aquí es lo que él le enseñó, lo que el aprendió y cómo él está dispuesto aplicarlo en el futuro.

Y esto se puede percibir al final del filme, me encanta cómo empieza a escribir lo que él desea, lo que él quiere, lo que se le antoja y poniendo énfasis en sus límites y condiciones; aspecto que él desconocía y aquí es cuando dije: "valió la pena", porque eso no se lo había dado nadie más.

"Pillion" posee muchas aristas, varias capas de interpretación, creo que varía según tu experiencia, y al menos, yo, recodando, me identifiqué con ambos personajes, fue muy curioso, porque he experimentado, de alguna manera, ambas caras de la moneda, algunas palabras emitidas, según la situación o en que época de mi vida estaba.

"¿De qué tipo parezco?"