Así es y yo respeto su carrera, por lo que logró, por la voz que tenía y porque al menos todo México se sabe una canción de ella, pero no soporté lo que hizo en "Un hombre por semana", como narradora, la verdad, dejó mucho que desear y eso no fue culpa directamente de la cantante sino de los directores de esta película, que "según", dicen, y está "bautizada" como comedia.
Confieso que sin verla, sabía que me enfrentaba a situaciones que me iban hacer reír, pero lo que no me imaginaba que tan básica era, que me iba a reír tímidamente 3 veces, que tan plana era su historia y que sencillo hubiese sido hacer un cortometraje de 10 minutos (o menos) para contar la misma historia con más agilidad y que no se viera tan repetitiva.
Este largometraje que dura 85 minutos y que parece de 180 (bajo el agua) narra la vida de Mónica (Ana de la Reguera), una mujer en sus 40 que, tras un divorcio decide (bajo presión de sus amigas) sumergirse en el caótico mundo de las apps de citas y aquí sale con hombres distintos cada siete días, haciendo referencia al título escrito por las grande "guionistas" Itzel Lara y Adriana Pelusi.
El guion no ofrece nada nuevo, muy básico, con demasiados clichés, con una historia que bien pudo haber sido un poquito más profunda, pero se queda en la primera línea, no existen mayores ángulos de los personajes, ni siquiera en el principal, es más, no hay un verdadero climax, si con decirles que viendo los primeros minutos, ya sabes en qué terminará.
Es muy predecible, demasiados estereotipos que no ayudan a que los personajes se perciban como naturales, posibles chistes que no funcionan y que están metidos con calzador, incluso, algunas de las "citas desastrosas" se sienten como esos sketches que ya hemos visto en repetidas ocasiones, y el final, sientes que fue una verdadera perdida de tiempo, tal y como el personaje principal ve a la mayoría de sus citas.
He visto en algunos proyectos a Ana y creo que la única donde le aplaudido (y sólo en las primeras dos temporadas) ha sido Capadocia, las demás, honestamente no tanto, hasta siento que es muy repetitiva y aquí no brilla como debería de hacerlo, es más en cuestión de actuación casi nadie se salva, pues con tanto vacío en el guion, podría justificarse; creo que los más sobresalientes pudieron haber sido José María de Tavira y los segundos de participación de Esmeralda Soto.
Uno de los mayores frijoles en este arroz mal cocido es la narrativa de Amanda Miguel, estorba, no aporta, palabras vacías, es caaasi como fue Michelle Rodríguez en "Mentiras"; y eso lo percibes desde el segundo uno del largometraje y obviamente tendrían que "justificar" la aparición de la cantante ya que sus temas musicales son parte del soundtrack y al final, aparece una foto con "la prota de la peli".
Y lo remarco de esta manera, no como burla, pero es ad hoc a lo que nos aventaron en pantalla los directores, que de dos no se hace uno, ya que no hay una propuesta visual, los movimientos de cámara son tan simples, sin ningún aporte que, la verdad, este largometraje será uno más del montón de los que se realizan "orgullosamente" en nuestro país.
Y ojo, no estoy diciendo que no se puedan hacer buenas películas, y en especial, comedias mexicanas, pero sí se deberían de hacer más pensadas, originales, que la disfrutes de inicio a fin y no sólo tres momentitos pasajeros que si ahorita me preguntas qué gocé más, podría decir que el póster promocional.


